La abusividad de los intereses moratorios en los contratos de préstamo

10 diciembre, 2018

Nuestra Jurisprudencia es pacífica en materia del control de abusividad de las cláusulas no negociadas que establezcan el interés de demora en préstamos concertados con consumidores, siendo que dichas cláusulas se considerarán abusivas si el porcentaje del interés moratorio supera en dos puntos al del interés remuneratorio, tanto en préstamos personales (STS 265/2015 de 22 de Abril, 470/2015 de 7 de Septiembre y 469/2015 de 8 de Septiembre) como en préstamos con garantía hipotecaria (STS 705/2015 de 23 de Diciembre, 79/2016 de 18 de Febrero y 364/2016 de 3 de Junio).

dinero

Sentado lo anterior, ¿qué consecuencias jurídicas derivan al declarar la nulidad de una cláusula que es abusiva por un interés de demora excesivo?

En un supuesto de hecho, la Audiencia Provincial, tras declarar la abusividad de una cláusula contractual que establece un interés de demora del 25% anual, había sustituido el interés moratorio por el correspondiente al triple del interés legal, en virtud del límite previsto por el artículo 114.3 de la Ley Hipotecaria.

A la cuestión planteada responde la Sentencia del Tribunal Supremo de 28 de noviembre de 2018 (671/2018), que pasa a oponerse a dicha solución.

Así pues, el Tribunal Supremo, en concordancia con la Sentencia del TJUE de 21 de enero de 2015 (asuntos acumulados C-482/13, C-484/13, C-485/13 y C-487/13, caso Unicaja y Caixabank, con cita de la Sentencia de 30 de mayo de 2013, asunto 488/11, caso Asbeek Brusse y de Man Garabito), establece que:

1.- Declarada una cláusula abusiva, por fijar un interés de mora superior en dos puntos al interés remuneratorio, se procederá a su supresión, subsistiendo el contrato sin ulterior modificación, siempre que resulte jurídicamente posible.

2.- Apreciar dicha abusividad, implica la mera supresión, sin que el juez pueda aplicar normativa supletoria de Derecho nacional e integrarla al contrato, pues la cláusula suprimida en cuestión no resulta esencial para la subsistencia contractual en beneficio del consumidor.

Así pues, no resulta acertada la solución que se había adoptado tanto en primera como en segunda Instancia, por la que se sustituía el interés de demora abusivo por el consistente en el triple del interés legal del dinero previsto en el artículo 114.3 de la Ley Hipotecaria.

Por otro lado, la parte actora pretendía que, una vez desatendida su obligación de pago de las cuotas del préstamo hipotecario y, en consecuencia, incurriendo en mora, el préstamo dejase de devengar interés alguno al tratarse de una cláusula nula por abusiva.

De nuevo, la Sentencia del Supremo de 28 de noviembre, en correlación con la del TJUE de 21 de enero de 2015, aclara el asunto de la siguiente manera:

En particular, de la Directiva 93/13 no se desprende que dejar sin aplicar o anular la cláusula de un contrato de préstamo que establece el tipo de interés de demora a causa del carácter abusivo de la misma deba acarrear también la no aplicación o anulación de la cláusula del mismo contrato que establezca el tipo de interés remuneratorio, máxime cuando es preciso distinguir claramente entre ambas cláusulas. En efecto, a este último respecto cabe señalar que, según resulta del auto de remisión en el asunto C-94/17, la finalidad de los intereses de demora es sancionar el incumplimiento por el deudor de su obligación de devolver el préstamo mediante los pagos periódicos convenidos contractualmente, disuadir al deudor de incurrir en mora en el cumplimiento de sus obligaciones y, en su caso, indemnizar al prestamista de los daños y perjuicios sufridos como consecuencia del retraso en el pago. En cambio, la función del interés remuneratorio consiste en retribuir al prestamista por poner a disposición del prestatario una cantidad de dinero hasta la devolución de la misma”.

En consecuencia de lo anterior, suprimir el devengo del interés remuneratorio no debe ser una consecuencia de la nulidad de la cláusula de interés de demora abusiva, pues la única razón por la que procede anular y suprimir completamente la cláusula en cuestión, eliminando su carácter vinculante, es para privar al prestamista de una indemnización desproporcionada por el retraso en el pago de las cuotas del préstamo y no para erradicar la función del interés remuneratorio, que fijado en el contrato, resulta del todo legítimo y cumple con el objetivo de retribuir la disposición del dinero recibido por el prestatario hasta su completa devolución.

Por ello, la Sentencia del Tribunal Supremo del 28 de noviembre de 2018, a falta de otras opciones no abusivas que estuvieren previstas en el contrato, se inclinó por mantener el interés remuneratorio durante el periodo del impago.

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David Ruperti – Abogado

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